…el tuerto es sólo un incomprendido. Y como representa a la minoría, tiene dos opciones: hacerse el ciego o morir en el intento de que los demás comprendan que el mundo se percibe bajo los sentidos que se utilicen. En su obstinación, llegará eventualmente a ser Rey, aceptando que la empatía – al taparse un ojo- y la sencillez (él mismo es un limitado auditivo en comparación de los ciegos) da un espacio de conversación del que todos se benefician.
Así empieza la respuesta al post del DLC’ 011 en el que me taguearon.
No entraré en detalles de antecedentes situacionales que expliquen por qué escogí las siguientes ideas para hacerlas ejes rectores de mi vida en el 2011. Sólo espero que si están buscando las suyas, éstas sirvan de inspiración tal y cómo los conceptos de Efrain lo son para mí.
Aquí van:
- Las habilidades y capacidades son sólo la mitad del camino; la perseverancia y disciplina, te llevan hasta el borde del final. Lo que permite cruzar la línea es la motivación del sentido de lo que haces. Habrá que involucrar en ese sentido, el concepto de bienestar propio y de aquellos que tengo cerca.
- Dudar es provechoso, en la medida en que te permite escuchar a los demás y reafirmar lo que crees. Así que este año promoveré el debate (evitando la política, definitivamente no es mi fuerte).
- Aprender hasta el cansancio! Es la única forma de que mi apasionamiento general por las cosas de resultados y promueva nuevas ideas en el entorno.
- Cumplir la regla de la Cadena De Favores (como mero ejercicio de ciudadanía): si alguien te hace un favor, págalo devolviendole un favor a alguien más que lo necesite y pídele que haga lo mismo.
Como siempre, están invitados a compartir.
A Efraín: tarde pero seguro. Gracias por recordarme la importancia de hacer este ejercicio cada año.