Lo que sirva y no estorbe.

Estoy viviendo un momento complicado en el que las cosas, a) están dañadas y no hay cómo arreglarlas, b) no sirven  y estorban, c) funcionan a medias y con demasiado esfuerzo, o d) probablemente todas las anteriores en diferentes etapas.

Hoy hablaba con alguien en otro contexto que decía que “estamos en una crisis general en la que le dimos demasiada importancia a lo que no tenía; generando expectativas irreales de los resultados”. Ella se refería a la industria, a mí me sonó que hablaba de mi vida. Terminó su pequeña intervención afirmando que por eso escribía todo lo que no le parecía bien -y que la cuestionaba fuertemente- para no acostumbrarse a ver las cosas en este estado. “No se me puede olvidar cómo pensaba antes, cuando no estaba sesgada. Siento que si vuelvo a estas anotaciones en algunos días, ratificaré mi forma de pensar”. 

Así que, en honor de esta corta conversación de hoy y para recordar lo que sí está bien, sirve, no estorba y sólo requiere el esfuerzo debido para ser útil, les dejo mi lista de lo que debería ser siempre porque lo he visto funcionar antes:

  • Los tratos, acuerdos y alianzas que se hacen con la idea de beneficiar una causa loable y mayor que el ego de algunos pocos.
  • El trabajo honesto del que no se sienta en la silla a esperar un pago.
  • Comprometerse con el otro, sólo por el cariño y/o respeto que le tiene.
  • Amar a esa persona y decírselo todos los días. Dejar de hacerlo en el momento en que ese amor se acaba.
  • Confiar en la experiencia y ser lo suficientemente flexible y abierto para dejar que otros aprendizajes lleguen.

Esto es sólo por hoy, quién sabe que otra cosa pueda agregar a la lista mañana.

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Y (o i griega, como prefieran!)

(De las cosas opuestas que me da por pensar cuando tengo tiempo libre):

¿Me rijo por la lista con las características del hombre ideal (no perfecto) o dejo que el camino me sorprenda?

¿Hago planes para el 2011 o confío en que si aprovecho cada día, ellos mismos me marcaran la línea a seguir?

¿Me estreso por lo que no ha sucedido o lo dejo pasar asumiendo que no es su momento?

¿Persigo los sueños de grandeza que cargo desde los 10 años o me conformo con hacer una sola cosa pequeña a la vez?

Sí, parece que cuando no estoy ocupada, sale la adolescente a molestar con las ambivalencias; confirmando que soy más cuadriculada y estructurada de lo que realmente acepto.

Entonces, dos segundos después, entiendo que no es precisamente esa, la de 16, la que habla; sino la de 28, aquella que finge diciendo que a nada ni nadie le ha dado el poder para afectarla y que por ende no ha cambiado. La de 16 hubiera entendido perfecto el Wu Wei en una conversación casual, la de 28 tuvo que ir un fin de semana a meditarlo y todavía duda que eso pueda ser posible.

En fin, me imagino que eso es lo que representa la balanza de los Libra… indecisión y duda, nunca equilibrio.

Si coincidimos, comportémonos

Mi vida, en general, se la cuento a todo el mundo. El que va pasando, la amiga del momento, mis hermanas, en fin. Ya sabrán que carezco de ciertos filtros. En este contar-escuchar, me he dado cuenta que las personas coincidimos en muchos aspectos.

En una de esas semanas en la que estaba esperando una llamada que no llegaba, recibí muchos comentarios i-dén-ti-cos de personas que no sólo no se conocen sino que además son totalmente opuestas y tienen gustos disímiles: “¿Por qué las personas serán así? ¿Es tan dificil decir que van a llamar y cumplir?” ¿Es tan dificil? Pues no… pero a no ser que  las personas que conozco sean las “decentes” y los demás, los “malos”; podemos concluir que simplemente todos somos así.

Me pongo la mano en la cintura y pienso a cuántos he dejado esperando; y ni siquiera por no querer, únicamente porque el interés no era tan importante para que ocupara mis prioridades del día y si en cambio, para caber en la cajita de “pendientes por resolver”. Si vamos un poco más a fondo, cuando dejaron de existir en las conversaciones, tampoco me importaron mucho. Entonces, ¿Cómo no puedo entender que un ser aparecido no me llame cuando dijo? ¿Necesito otra explicación? Claro como el agua.

¡Que levante la primera piedra quién esté libre de pecado! (o en este caso, de cola que le pisen…) Si alguien se quedó esperandote, deja de decir que no entiendes porque lo hicieron contigo; y no me refiero a karma, sólo al entendimiento de una situación por la que (adivina qué?) ¡tú tambien pasaste! Simple.

Para la próxima, entonces, comportémonos como las personas con las que (cruzando los dedos) nos encontraremos en el futuro. Es decir: no me pidas el teléfono si no me vas a llamar; no te daré el mio, si no quiero que me llames. Así evitamos la espera. No me digas cosas lindas por caer bien; yo no me reiré como tonta tratando de gustarte. No elevamos las expectativas. ¿Qué dicen?